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Jorge Eliécer Valbuena Montoya

Tacatativa Cundinamarca Colombia
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  • XIII Festival Iberoamericano de Poesía 2025
  • Jorge Eliécer Valbuena Montoya
  • 3 de septiembre de 2025 por
    Jorge Eliécer Valbuena Montoya
    fundacioncantemos@gmail.com
    | Todavía no hay comentarios


    OUROBOROS

     

    Ayer el mar talló la serpiente

    para conferirle a la tierra algo de su levedad.

    Olas que se fueran a poblar

    el costado oscuro de sus ríos,

    fundar en la roca un sinuoso rumor,

    verter en el aire el limo de su aparición.

    Así los días se apresuran voluptuosos

    cada uno un sol

    como un corazón que se resume

    uno tras otro, ondulante

    sobre glándulas de hierro.

    El tiempo es veneno inmaculado

    al fondo de una alforja de lava, sangre y viento,

    el anzuelo del misterio duerme

    intacto entre cenizas de luz.

    Incuba otra eternidad,

    otro desierto.

    Cada respiro un cambio de piel,

    los sargazos del estar

    guardan la dificultad de lo vivido,

    el destino de sus húmeros vigentes

    engullendo la piedad del abandono.

    Sobrevive la soga

    se arrastra por entre los cántaros

    sin rumbo, espora de lumbre, reptil de soledad,

    aposento que no conoceremos

    hasta que nos devore.

     

    ZAPPING

     

    Mi padre frente al televisor

    sentado en el sofá

    acomoda el mundo.

    Lo he visto repasar la historia de sus manos

    en los setecientos canales que a diario desacera

    llamar al árbitro por el mismo nombre

    y a la reina de Inglaterra burlar por su

    extraña forma de sembrar un ataúd

    ¿De qué trazos invisibles está hecho el mundo?

    A mi padre le basta con lanzar una mueca al vacío

    para cambiar el destino de los hombres, la ciencia, el pasado.

    De las bombas que rugen en las selvas

    se va hacia los rugidos de un león bajo un sol dinástico

    y de la rosa de un septiembre negro

    decide mejor pisar las aceras de una ciudad gótica.

    Todo puede pasar en el azar de la tierra

    hasta una noche atravesada por un rayo de hielo

    que el silencio deshace para que nadie vea.

    Nadie mira a la luna que repta

    hace mucho no se transmite en vivo y en directo

    ninguna alunización.

    La última vez todos corrieron buscando un candil.

    La lluvia cae sobre la noche                                                                   

    y mi padre sube el volumen para desaparecerla,

    también he visto rondar el viento adolorido

    y curar en un comercial su enfermedad.

    El mar se puede contemplar en el 116.

    Un maremoto en el 312 arrasa con una prisión.

    Los extraterrestres llegan en el 569.

    Muere un cazador de faros en el 92.

    El tiempo se acaba en el 46.

    Mi padre frente al televisor

    sentado en el sofá

    acomoda el mundo. 

     

    CABALLO CON FLECHAS. LASCAUX.

     

    I

     

    Un caballo arde al fondo de una piedra

    observo detenido su huida

    la forma en que el viento tensa su rapidez

    el temor de los zumbidos al revelar su claridad

    el vértigo que allí atraviesa y distrae

    como una nube de asombro

                                       al silencio

     

    II

    Llueven flechas desde algún sitio del tiempo

    hombres afuera de una cueva las lanzan

     

    La primera señal de nuestro paso por nosotros

    es una lanza que cae sobre el costado de un caballo muerto

     

    A la línea le sacamos filo

    a la curva la hicimos alimento

     

    Sin el caballo la línea no sería una flecha

    sin la flecha el caballo no sería un reflejo

     

    III

     

    ¿El hambre o el hombre?

    ¿Quién fue el primer artista?

     

    Materiales:

    Polvo de roca y ocre disuelto en grasa animal

    Extensión:

    Unos 140 Centímetros

     

    Es evidente

    el arma y el muerto

    saciaron la voluntad

    de las primeras heridas

      

    IV

     

    Alguien talló la velocidad

    en la quietud de una piedra

    le hizo una tumba al tiempo

    para siempre

     

    Alguien que huía del cielo

    Inventó la eternidad

     

    V

     

    Entonces el artista es un cazador

     

    La obra huye

    el cazador la atrapa

     

    antes de pintarla

    la devora

    la observa

    prepara sus acechos

     

    Con la obra adentro

    la libera en el lienzo

    la deja correr por un campo de azogue

     

    La flecha ahora recorre la roca

    es un pincel que mata y revive

     

    quizá afuera llovía

    caían las hojas de un árbol de hielo

     

    el cazador

    prefirió la imaginación de su cueva

    la cueva de su imaginación

    quizá el recuerdo

     

    la realidad es muy parecida

    a la suerte.


    Jorge Eliécer Valbuena Montoya (Facatativá, Cundinamarca, 1985) Magister en Estudios de la Cultura con mención en Literatura Hispanoamericana de la Universidad Andina Simón Bolívar, Quito, Ecuador; Especialista en Creación Narrativa de la Universidad Central y Licenciado en Humanidades y Lengua Castellana de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas. Actualmente realiza estudios doctorales en Comunicación en la Universidad Nacional de la Plata – Argentina. Con experiencia de más de una decada como conferencista, tallerista y ponente en Seminarios, encuentros literarios y actividades relacionadas con la cadena del libro. Integrante del Comité editorial de la Revista Latinoamericana de Poesía La Raíz Invertida. Recibió el Premio Departamental de Poesía de Cundinamarca en el 2008 por su primer poemario: Presos; el Premio de la Revista Surgente por el poemario Los arados del parpadeo (2008) y el Premio Distrital de Cuento Ciudad de Bogotá (2014). Finalista del IV Premio Nacional de Cuento La Cueva (2014). Ganador del Concurso Nacional de poesía ¨La poesía, pintura que habla¨, Casa de poesía Silva (2017). Ganador del Concurso Nacional de Poesía del Festival Internacional de Poesía de Cali (2023). Premio Nacional RELATA MinCulturas (2024). Es autor de los libros: La danza del caído y Pasajera de agua, publicados por El ángel editor, Quito Ecuador, (2012 – 2014); Árbol de navío, de la Editorial Cuadernos negros, Calarcá – Quindío (2017); Gramática de los cielos, Editorial La raíz invertida (2021), Cambio de agujas, Editorial Taller blanco (2022) y Canción en llamas, Editorial Exilio (2023). Ha sido artista formador en los Talleres Locales de Escritura Creativa – IDARTES, Bogotá. Dirige el Taller de poesía Gramática de los cielos, adscrito a RELATA – MinCulturas. Docente de la Maestría en Creación Literaria, Escuela de Artes, Universidad Central, Bogotá.

     

    en XIII Festival Iberoamericano de Poesía 2025
    # Poesía
    Jorge Eliécer Valbuena Montoya
    fundacioncantemos@gmail.com 3 de septiembre de 2025
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